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Cómo Aplicar la Biblia a Tu Vida Sin Malinterpretarla: 3 Preguntas Clave

Por el Dr. Mario Escobedo, tu mentor de estudio bíblico

Lees un pasaje de la Biblia y piensas: “¡Ya sé cómo lo voy a aplicar a mi vida!”

Pero, ¿en qué parte del texto se basa tu aplicación bíblica?

Una idea puede ser buena, incluso animar a alguien, y aun así no ser una aplicación correcta del pasaje que estás estudiando. Si quieres saber cómo aplicar la Biblia a tu vida con fidelidad al texto, necesitas una manera de comprobar tus conclusiones.

En este artículo vamos a comparar dos maneras de aplicar un mismo texto bíblico y a practicar tres preguntas sencillas que te ayudarán a comprobar cuál tiene fundamento en lo que el pasaje dice. Usaremos dos pasajes: Filipenses 4:4-7 y Marcos 13:9-11.

Las 3 preguntas para comprobar tu aplicación de la Biblia

Después de escribir una aplicación, pregúntate:

  1. ¿Qué dice el pasaje que me permite aplicarlo de esta manera?
  2. ¿Dejé fuera algo que cambia el sentido de la aplicación?
  3. ¿Añadí una garantía que el pasaje no ofrece?

Estas preguntas funcionan con cualquier pasaje, seas principiante o lleves años estudiando las Escrituras. Veamos cómo funcionan.

Ejemplo 1: Cómo aplicar Filipenses 4:4-7

Filipenses 4 es un pasaje que nos anima a confiar en Dios cuando estamos preocupados. Estos son los versículos 4 al 7 en la Nueva Versión Internacional (NVI):

“Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.”

Imagina que estás pasando por una situación difícil. No sabes cómo se va a resolver, tienes preguntas y estás preocupado. Considera dos maneras de aplicar este pasaje.

Aplicación A: “Como estoy pasando por un momento difícil, este versículo me asegura que voy a sentir paz.”

Aplicación B: “Esta situación me preocupa. Voy a presentar mi petición a Dios, darle gracias y confiar en que su paz cuidará mi corazón y mis pensamientos en Cristo Jesús.”

Las dos mencionan una dificultad. Las dos mencionan la paz de Dios. Pero hay una diferencia importante en cómo llegan del pasaje a la situación personal. Vamos a examinarla.

El contexto de Filipenses 4:6-7

Pablo estaba escribiendo a una comunidad de creyentes. Les habla de alegrarse en el Señor, demostrar amabilidad y presentar sus peticiones a Dios. La promesa de paz en el versículo 7 forma parte de esas instrucciones.

Fíjate especialmente en la relación entre los versículos 6 y 7. Pablo escribe: “No se inquieten por nada”, y enseguida dice: “más bien”. Esas palabras nos llevan a la respuesta que Pablo quiere que sus lectores den ante aquello que les preocupa. ¿Qué deben hacer? Presentar sus peticiones a Dios, con oración y ruego, y darle gracias.

Pablo les indica a quién acudir y cómo hacerlo. Pueden presentar sus necesidades a Dios, expresarle sus peticiones y acompañarlas con gratitud. Después viene el versículo 7: la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

La promesa de la paz de Dios acompaña la exhortación a presentar nuestras peticiones con oración y agradecimiento. Esa relación debe permanecer cuando aplicamos el pasaje a nuestras vidas.

Evaluando la Aplicación A

¿Qué parte del pasaje sostiene esta aplicación? El pasaje sí habla de la paz de Dios y también de aquello que nos inquieta. Hay una conexión. Pero mencionar algo del pasaje no demuestra, por sí solo, que toda nuestra aplicación se desprenda de él.

¿Qué dejó fuera? La aplicación tomó la promesa del versículo 7 pero la separó de la instrucción del versículo 6. Dejó fuera la respuesta que Pablo pide: presentar nuestras peticiones a Dios y darle gracias.

¿Añadió una garantía? Sí. La aplicación cambió el énfasis hacia una expectativa de cómo yo voy a sentirme. Pablo dice que la paz de Dios cuidará nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús, pero no especifica cuánto tiempo pasará antes de que dejemos de sentir preocupación. Tampoco promete que la situación se resolverá de la manera que nosotros deseamos.

Necesitamos ajustar esa aplicación para que exprese lo que el pasaje realmente nos permite afirmar y aplicar.

Evaluando la Aplicación B

¿Podemos explicar de dónde sale cada parte de esta aplicación?

  • Presentar mis peticiones a Dios aparece en el versículo 6.
  • Darle gracias también aparece en el versículo 6.
  • Confiar en su cuidado corresponde a la promesa del versículo 7.

La situación concreta será distinta de la que vivían los filipenses, pero la respuesta conserva la relación que Pablo establece entre acudir a Dios y confiar en su paz. Eso nos permite explicar por qué esta aplicación tiene fundamento: está arraigada en el pasaje bíblico.

¿Cómo se ve esto en la vida diaria?

Supongamos que estás preocupado por tu situación laboral. No sabes si conservarás tu empleo ni cómo vas a cubrir tus gastos. Una respuesta fiel a este pasaje sería llevar esa preocupación a Dios: expresarle lo que necesitas, pedirle ayuda y darle gracias por razones concretas que puedes reconocer aun en medio de la incertidumbre. Y hacerlo confiando en su cuidado, aunque todavía no tengas resuelta la situación.

Nuestra responsabilidad como estudiantes responsables de la Biblia es escuchar la invitación del pasaje y responder a ella. En este caso, presentar nuestras peticiones a Dios con gratitud y confiar en la paz que Él da.

Un mismo pasaje puede aplicarse a situaciones muy distintas. Una persona presentará una petición laboral. Otra, una situación familiar. Otra, una decisión que necesita tomar. Las peticiones serán diferentes, pero las aplicaciones pueden ser fieles porque conservan lo que el pasaje enseña.

Ejemplo 2: Cómo aplicar Marcos 13:9-11

Ahora probemos las tres preguntas con otro pasaje que se aplica mal con frecuencia.

En Marcos 13:9-11, Jesús habla a sus discípulos de la oposición que enfrentarán por causa de él. Serán llevados ante autoridades y tendrán que dar testimonio. En ese contexto, Jesús les asegura la ayuda del Espíritu Santo para hablar cuando sean arrestados y llevados a juicio.

Imagínate ahora que alguien tiene una entrevista de trabajo. Está nervioso porque no sabe qué preguntas le harán. Otra persona intenta animarlo: “No te preocupes por lo que vas a decir. Jesús prometió que el Espíritu Santo te dará las palabras en ese momento.”

Detengámonos. ¿Esa aplicación está apoyada por Marcos 13?

Lo que el pasaje realmente dice

Jesús está hablando de discípulos que enfrentarán persecución por causa de él y tendrán que dar testimonio ante las autoridades. Esa circunstancia forma parte de la promesa. No es un detalle que podamos quitar sin afectar su alcance y su propósito. Una entrevista de trabajo no corresponde, por el simple hecho de producir nervios, a la situación que Jesús estaba describiendo.

Por eso este pasaje no nos permite garantizar que el Espíritu Santo pondrá en nuestra boca las respuestas de una entrevista laboral.

¿Eso significa que no podemos pedirle a Dios ayuda para la entrevista? ¡No! Podemos pedirla. El problema está en atribuirle a este pasaje una garantía que no ofrece para esa situación.

Una aplicación más cercana al pasaje sería esta: cuando enfrentemos oposición por nuestra fidelidad a Jesús y tengamos que dar testimonio de Él, confiemos en la ayuda del Espíritu Santo.

Lo que estos dos pasajes nos enseñan sobre cómo interpretar la Biblia correctamente

Observa las distintas maneras en que una aplicación puede desviarse:

  • En Filipenses, revisamos si habíamos separado una promesa de la respuesta que Pablo pide.
  • En Marcos, revisamos si habíamos extendido una promesa a una situación diferente sin justificar ese paso.

En ambos casos, la pregunta nos obligó a volver al texto: ¿en qué se basa mi aplicación?

Cómo aplicar las Escrituras: tu lista de 3 preguntas

Este es el proceso que puedes usar en tu propio estudio bíblico.

1. ¿Qué dice el pasaje que me permite aplicarlo de esta manera?
No te conformes con preguntar si una aplicación suena bonita o si puede animar a alguien. Vuelve al pasaje para explicar qué sostiene esa aplicación. Así respetas el contexto original del texto.

2. ¿Dejé fuera algo que cambia la aplicación?
No toda aplicación tiene que repetir cada detalle de un pasaje. Pero ¿omití algo que cambia su sentido o la respuesta que pide? En Filipenses, dejar fuera la oración y el agradecimiento cambia por completo la exhortación de Pablo.

3. ¿Añadí una garantía que el pasaje no ofrece?
Afirmar que todos mis problemas se resolverán inmediatamente también va más allá de lo escrito. Cuidado con las promesas que se extienden a situaciones que el texto nunca menciona.

Estas preguntas nos ayudan a revisar nuestras conclusiones. No estoy buscando una frase bíblica para respaldar una idea que ya decidí aceptar. Estoy permitiendo que lo que dice el pasaje forme mi respuesta y, cuando haga falta, la corrija.

Si encuentras que tu conclusión depende de algo que el pasaje no dice, revísala, cámbiala y estudia mejor. Y si puedes mostrar cómo tu aplicación se basa en el pasaje, llévala a la práctica.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo aplico la Biblia a mi vida?

Primero entiende lo que el pasaje significaba en su contexto original. Luego escribe tu aplicación y comprueba con tres preguntas: ¿qué dice el pasaje que la sostiene? ¿Dejé fuera algo que cambia su sentido? ¿Añadí una garantía que el pasaje no ofrece?

¿Qué significa Filipenses 4:6-7?

Pablo anima a los creyentes a no inquietarse, sino a presentar sus peticiones a Dios con oración, ruego y gratitud. La promesa de que la paz de Dios cuidará su corazón y sus pensamientos está unida a esa instrucción. No garantiza que las circunstancias cambien ni que la preocupación desaparezca en un plazo determinado.

¿Marcos 13:11 significa que el Espíritu Santo me dará las palabras correctas en cualquier situación?

En su contexto, Jesús habla a discípulos que serán arrestados y llevados ante las autoridades por su fidelidad a Él. La promesa se aplica a esa situación. Puedes pedirle ayuda a Dios en otras circunstancias, como una entrevista de trabajo, pero este pasaje no garantiza la respuesta en esos casos.

¿Puedo aplicar un pasaje bíblico a una situación distinta de la original?

Sí, siempre que puedas explicar cómo tu aplicación se desprende de lo que el pasaje enseña. Situaciones diferentes, como el trabajo, la familia o una decisión importante, pueden dar lugar a aplicaciones fieles cuando conservan el sentido del texto y la respuesta que pide.

Reflexión final

Aplicar la Biblia no consiste en encontrar un versículo que nos haga sentir mejor. Consiste en escuchar lo que el pasaje nos invita a hacer y responder de una manera que el texto realmente respalda.

La próxima vez que estudies las Escrituras, usa las tres preguntas, y descarga tu copia gratis de Rompe con el Estudio Bíblico Superficial para desarrollar un hábito de estudio en el que puedas confiar.

Dios te bendiga, y feliz estudio.

El Dr. Mario Escobedo es mentor de estudio bíblico y ayuda a los creyentes a estudiar las Escrituras con confianza.